RESENTIMIENTOS

Por: Reportero | Fecha: 19/06/2012 15:19

De adicto a ADICTO
Por Teo Luna

Caras vemos, emociones no sabemos, mañas menos.
Dicen, los que saben, que resentimiento es re, repetir, recordar, revivir, y darle fuerza al veneno con el sentimiento, con el dolor, la ira acumulada, la sed de venganza,

el recordar que los egos propios están ponchados, desenfilados, repetir, es volver a darle vida a la humillación, a la ofensa, el insulto de que fui objeto, por ello, entonces, se llama RESENTIMIENTO y por supuesto que está ligado al no perdono, al dolor profundo del alma, a sufrir y corregir la agresión, meterla a la mente como si fuera un disco rayado, darle vuelta una y otra vez, pensar, analizar, enfrascarse y no salir de lo mismo, eso es, el significado, para mí de resentimiento y es una de las características propias de las enfermedades mentales y emocionales, la es, para el maniaco depresivo, cuyo pensamiento obsesivo lo tira a la lona, como lo es también, para el neurótico, cuyo sentimiento le es útil para expresar su ira y justificarse, también, lo es, este sentimiento, una característica muy propia, del codependiente, de ese ser humano que se hace adicto a las personas, ya sea su esposo o su hijo, igual, lo es para el alcohólico, el drogadicto y en sí, para todo el mundo.- Quien esté libre de culpa, que aviente la primera piedra.-
Enfermedad perversa del alma.
Yo no sabía lo enfermo que estoy, a mí me costaba mucho trabajo decir: Soy alcohólico, me costaba mucho trabajo identificarme como cocainómano, morfinómano, fármaco dependiente, no aceptaba mi enfermedad mental, emocional, física y espiritual, no reconocía mi enfermedad y por ello, no tenía la humildad de asistir a un grupo de auto ayuda, me daba vergüenza, decía.- Yo no estoy tan mal.- Ahora, digo cada vez que se manifiesta la tribuna.- Soy Ernesto SalayandíaGarcía, un enfermo emocional, maniaco depresivo, neurótico, codependiente, fármaco dependiente, soy, solo por la Gracia de Dios, uno más en recuperación.- El otro día, un menonita me dijo.- Fuiste adicto, ya no lo eres, porque sigues diciendo que lo eres.- Soy enfermo, le respondí, en recuperación, sé que mi adicción, ahí está, está dormida, controlada, y soy adicto compulsivo y si digo.- Lo fui, estaré dándome permiso para caer o usar otra adicción, por ejemplo, sé que no puedo ir a un casino a jugar, no quiero correr el riesgo.- Soy adicto hasta después de muerto. -La curiosidad mato al gato.-
Un jarrito de Tlaquepaque, frágil, muy delgadito.
Un adicto como yo, se resiente por todo y por nada, siento que el único que tiene derecho a resentirse soy yo, me siento el centro del Universo y que todo debe de girar al son que yo quiera. Soy hipersensible, extremadamente sensible, no tengo una estructura emocional, soy muy frágil, me duele la crueldad, la indiferencia, el desdén, la apatía y el trato que me dan con la punta del pie.- Me sacas la lengua y ando resentido tres o cuatro días.- Hoy por fortuna, he trabajado mucho mi hipersensibilidad, no puedo envenenarme el alma resintiéndome, no debo, no puedo comerme humillaciones, ofensas, faltas de educación o un pésimo trato, hoy, mi dignidad no me permite quedarme con las brazos cruzados y resentido, he dejado en gran medida, ese jarrito de Tlaquepaque o cazuelita de Paquimè, he cambiado esa característica por una fortaleza espiritual, hoy sé que no soy monedita de oro, que muchos por envidia me tratan de mal tratar, pero sè, que son mediocres y las cosas hay que tomarlas de quien vienen, sè, también, que hacerle caso a los mediocres, es engrandecerlos y que esta enfermedad se controla con sabiduría, con inteligencia emocional y no con ira, ni con resentimientos, he aprendido a no darle la importancia a gente que con sus actitudes de muestras claras de su vacío espiritual y de la intensidad de su enfermedad, que no reconoce, por ejemplo, el soberbio, es un ser egocéntrico, lleno de miedos y traumas.
La lluvia de las emociones
Una mañana, después de desayunar un rico y abundante bufet, acompañado de juguito de naranja y café calientito, quedamos muy formal de organizar en conjunto una plática de información, orientación y concientización de la escuela donde ella, es la directora, fijamos fecha y hora, formalizamos el compromiso que cada quien debería cumplir, el mío, fue el organizar la participación de adictos y adictas en recuperación, con la facilidad de dar un buen mensaje de prevención a los estudiantes, maestros y padres de familia que serían convocados por la comensal que tuvo a bien de compartir conmigo el pan y la sal, además de llevar en felices términos el mensaje de luz y de esperanza, por supuesto sin costo alguno y de muy buena voluntad de mi parte, luego, ya cuando tenía confirmados a mis invitados, después de haber seleccionado los videos que iba a mostrar y el material para hacer algunas dinámicas emocionales, comencé a buscar a la directora de la escuela.- Le puede decir que si por favor me regresa la llamada.- Le dije muchas veces a su secretaria.- Tres días antes, dos días antes del evento pactado y la directora no daba señales de vida, muchos correos, muchos recados y me vi obligado a escribirle una carta enérgica por el desdén, por la irresponsabilidad, por la ausencia de ética, educación y de atención hacia una persona, expresè todos y cada uno de mis sentimientos.- Felizmente, la directora respondió, justificándose por sus groserías y nunca ofreció disculpas.
La Lluvia de las emociones II
Me hizo trabajar inútilmente, le dedique tiempo y emoción, siempre me motivo cuando damos el mensaje a niños y estudiantes, tristemente, personas como esta directora, las hay por todos lados, desde universitarios, empresarios, directores de fundaciones, funcionarios públicos, legisladores, jueces, magistrados, en fin, gente enferma la hay por todos lados, sin tener palabra, ni honestidad, ni valor y te dan atole con el dedo, luego, que ella trato de remediar la ofensa, le di las gracias y definitivamente no fuimos a dar el mensaje, es, como si fuera un deporte, la descortesía, las mentiras, la apatía, muchos la practican y carecen de valor para aceptar que son groseros, en otras circunstancias, mis resentimientos hubieran aflorado, me hubiera amargado la existencia, ahora, cuando alguien me ignora, cuando alguien no responde a mis correos, cuando alguien no atiende mis llamadas, le pido a Dios por esa persona, porque sè, que es un ser dañado, que sufre y su vida familiar es un desastre, su vida espiritual, brilla por su ausencia, y en mi caso, no tengo derecho a resentirme, es un lujo innecesario que no me puedo dar, es veneno puro y mi paz la disfruto tanto, que no debo ponerla en riesgo a causa de un mediocre o una mediocre.- Quien te hace enojar, te gobierna.
El que se enoja pierde
Tengo derecho a enojarme, lo que no tengo derecho es a hacer daño a otras personas. Los resentimientos son alimento chatarra para la mente, para el espíritu, no debo de comerme las humillaciones, tengo que comprender que muchas veces no cumplo con las expectativas de las personas, tengo que valorar, que la verdadera decadencia de la sociedad, no está en el rio de sangre que corre por todo el país, no está en las violaciones, ni en la violencia doméstica, tampoco en la auto estima baja, ni en las depresiones, ni en las adicciones, la verdadera decadencia de la sociedad, estriba en este tipo de servidores públicos, de personas que carecen de una verdadera vocación de servicio, están ausentes de la ética, de los valores y son malos mexicanos que viven en su pequeño y mediocre mundito y quieren hacerse grandes, mas no lo son, con esas actitudes de no atender ni responder las llamadas, los correos o cuando alguien los busca, resentirse por ello, ni al caso.- Dios que los cuide.- Y gracias por la escuela.- No hagas a otros lo que a ti no te gusta que te hagan.-
Lo mejor de la vida, es la libertad.
Atendí a Sara, una mujer llena de dolor, frustración e ira, esposa de un alcohólico, un neurótico, un enfermo emocional.- Golpeada física y mentalmente, con 27 años de martirio, soportando los insultos delante de sus hijos, permitiendo la denigración a cada instante, las humillaciones de ese borracho, que muchas noches la violò, la uso como un objeto sexual, tratándola como prostituta.- Sara.- comprendió que el huracán que tuvo por esposo, llego hasta donde ella lo permitió.- El valiente dura, hasta que el cobarde quiere.- En la dinámica que hicimos para sacar el veneno que la estaba matando, trabajamos la liberación de toda la energía negativa, como es la culpa, la ira reprimida,. frustración, miedos, complejos, conmiseración y los resentimientos, no podíamos avanzar completamente, porque ella se resistía a algo muy importante.- Tienes que perdonarlo.- ¿Como, me gritaba ella, como perdonar todo lo que me ha hecho, el haberme engañado con las empleadas domésticas, los golpes, las agresiones públicas, como quieres que perdone? Si no perdonas, no te liberas, el resentimiento te está matando, estas podrida por dentro, tienes que vomitarlo y si de corazón, perdonas, te liberas y vas a ser feliz. – Nadie sabe lo que pesa el muerto, solo el que lo va cargando.-
Nada es para siempre, ni nada, ni bueno.
En mi caso personal, llegue a pensar que era meramente imposible que yo pudiera perdonar a tantas personas que me han dañado, hubo resentimientos dentro de mí que estuvieron añejados por más de 35 años, me resentí con daños severos que me hicieron, con la crueldad de que fui objeto, los daños me hicieron víctima, pero me refugiè en la conmiseración y no podía salir del hoy emocional, yo no sabía nada de liberación, ni de cómo hacer catarsis, no podía perdonar, muchos menos olvidar las humillaciones e injusticias, pero Gracias a Dios encontré a Ernesto, aprendí las técnicas y deje de hacerle caso a los tarugos, comprendí que debo de vivir mi viva, vive y deja vivir, comprendí, que solo de mi depende, que hay tres cosas que no puedo cambiar y son: El pasado, a las demás personas y El destino o la Voluntad de Dios, sé que puedo cambiar el ser hipersensible, que puedo madurar emocionalmente, sé que de mi depende vivir la libertad o estar encadenado y llenarme de resentimientos, es llenarme de odio y envenenarme y podrirme por dentro, no quiero más de lo mismo, quiero mi libertad y mi crecimiento espiritual.- El que quiera azul celeste, que le cueste.-
No todo el monte es de orégano
Tengo la fortuna de ser escuchado con atención, diariamente tengo la oportunidad de trabajar mi enfermedad, escuchando y respetando el dolor de otros, mi oficina es un desfile de personas que quieren salir del infierno, que quieren ayudar a sus hijos, a su esposo, me gusta ir a las colonias a dar mi testimonio, a sembrar la esperanza de que si se puede vivir libre de drogas, de dolor, de mala comunicación, que si se puede vivir en pareja y con amor, disfruto asistir a las escuelas, ver esos ojos de inocencia de los chavos, el impacto que les causa cuando les platico como me volví loco, la verdad, que cada vez que me encuentro a alguien y puedo darle el mensaje de aliento, me lleno de luz, me nutro cuando alguien me dice.- Te vi en la tele, te leí en el periódico, me encanto tu libro, estuve en una conferencia tuya.- Me ha sido muy útil el taller que tome contigo.- Mi esposo esta limpio, gracias por todo, mi hijo va muy bien.- La verdad es que me pone muy bien llevar esta vida de servicio, porque gracias a ello, le pongo candados a mi enfermedad, gracias a ello, tengo que predicar con el ejemplo, tengo que vivir con hechos, confirmar que hechos son amores y no buenas razones, ahora, estoy presente en más de 43 medios de todo el país, estoy por lanzar 5 libros al mercado nacional y felizmente, gracias a Dios, celebraremos 19 años de casados, mi mujer y yo con una luna de miel en el mar, entonces, cuando un enano mediocre, trata de humillarme con su indiferencia, con sus groserías, ¿ tú crees que me va a dañar?.- Dios que los cuide, el resentimiento no cabe en mí, gracias por leerme, como siempre a tus ordenes.- 614-4100148 ernestosalayandia@gmail.com


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